Los componentes de la carcasa del relé fabricados mediante moldeo por inyección ofrecen una resistencia al calor excepcional (el material PPS soporta temperaturas de 200–220°C durante períodos prolongados), un aislamiento eléctrico superior y una excelente estabilidad dimensional, lo que garantiza un funcionamiento seguro y confiable en entornos de alta temperatura y alta humedad. El proceso de moldeo por inyección permite la formación integrada de estructuras complejas con alta eficiencia y calidad constante. Las principales ventajas incluyen el uso de materiales de alto flujo que reproducen fielmente detalles intrincados y al mismo tiempo previenen defectos como disparos cortos o burbujas de aire; el uso de materiales retardantes de llama con clasificación V-0 para mitigar eficazmente los riesgos de incendio causados por cortocircuitos; y un ciclo de moldeo rápido de sólo 25–35 segundos por disparo, lo que lo hace ideal para una producción eficiente y de gran volumen. Estos componentes se utilizan ampliamente en sectores como electrodomésticos, electrónica automotriz (incluidos relés automotrices y de compartimiento del motor), sistemas de control industrial (como relés intermedios y de retardo de tiempo) y aplicaciones de nuevas energías.