Las carcasas de mango —normalmente fabricadas mediante moldeo por inyección utilizando materiales como ABS, aleaciones de PC/ABS o PA reforzado con fibra de vidrio— ofrecen alta resistencia, resistencia al impacto y resistencia a la fatiga, lo que garantiza durabilidad sin grietas ni deformaciones durante el uso a largo plazo. El moldeo integrado permite la incorporación de texturas antideslizantes, protuberancias internas de tornillos y estructuras de ajuste a presión, agilizando así el proceso de montaje. Una característica clave es la capacidad de moldeo por inyección de dos disparos (doble material), que combina un núcleo estructural rígido con un sobremolde TPE/TPU suave en un solo paso para brindar un agarre cómodo y antideslizante. Los materiales se pueden personalizar según el color y el acabado de la superficie (mate o alto brillo), eliminando la necesidad de pintura secundaria y reduciendo costos. Estas carcasas se utilizan ampliamente en aplicaciones tales como mangos de herramientas eléctricas, mangos de transporte de electrodomésticos, empuñaduras de dispositivos médicos, mangos de equipos deportivos y carcasas de cepillos de dientes eléctricos.